_Ex futbolista sin pelotas_

 

 

 

Soy un Yonki (Todavía no se de que. Pero lo soy).

He conocido muchos vestuarios y me he topado con varios tamaños de pelotas.

Más abajo explico de que va eso de vestuarios y pelotas.

 

Hubo un momento donde…

…era como si hubiese crecido demasiado pronto y estuviese aburrido de ser niño.

Había uno que se parecía a Peter Crouch y tenia una p0lla de 22cm en estado normal. Y cuando me metía en la ducha, yo descubrí que tenia las pelotas más grandes que nadie.

Esto paso en un vestuario. En uno normal. En uno de esos con duchas y bancos.

 

Nunca nadie te contara esto.

Y es una pena…para ellos, claro.

Para mi, una bendición.

 

Deja de decir de una p#ta vez que te estas buscando. No te mientas.

Ya sabes quien eres.

Lo sabes muy bien.

Lo que pasa es que miraste y lo que viste no te gusto, y en vez de aceptar tu sombra decidiste persiguir la «supuesta» luz.

Tienes una mentalidad adoctrinada, o sea, pobre.

 

¡Ja!

 

Vengo de años (15) compitiendo en el deporte profesional y te diré algo;

 

 

 

«Deja de chupársela a tu cliente…al que se la tienes que chupar es a tu pareja. Y punto».

La gente que hace eso, da vergüenza.

En que momento pensante que era mejor opción chuparsela a tu cliente antes que a tu pareja.

Deja de ser complaciente. Si quieres vender. Y estas vendiendo todo el rato. Todo.

Si quieres palmaditas en la espalda y clientes «colecciona propuestas»…complace.

Complace mucho.

Es fácil.

Si estas leyendo esto, te pican los ojos, sientes espasmos convulsos y me estas poniendo a caldo…ya se algo más de ti;

– No sabes mantener la tensión.

– Evitas conversaciones incómodas.

Y esto de aquí arriba es de vendedor mediocre.

Para los perdedores nada vale para su caso concreto. Ya lo sabes (o deberías).

La gente solo busca un alivio. Una celda más grande.

Si dentro de doce meses quieres estar en el mismo sitio donde estas ahora o en el mismo sitio + IPC…

…no soy tu hombre. Mi boletín no es para ti.

 

Para meterte en un mundo de pelotas, chupadas, ambiente sórdido….y así dejar de ser un fulano pusilánime y mediocre. Enlace abajo.

He nacido para molestar a los demás, lo siento, esclavizo cerebros.

No vendas tu producto.

No vendas tu servicio.

 

 

                                                                              Solo vende el siguiente paso.

 

 Una web por sí sola no funciona, lo he comprobado cientos de veces, olvídate. Lo que hace que vendas es la estrategia, pero sobre todo…

 

 

…la Mentalidad que hay detrás.

 

Te contaré algo;

La gente miente mucho (sobre todo a si misma). Nadie quiere ir al gimnasio a levantar hierros… 

Solo quieren verse bien. 

Y no sólo eso, voy a ir un paso más allá… 

Quieren escuchar lo bien que les ven.

Uno de los deseos velados que tenemos más arraigados es el «deseo de ser aceptado, el pertenecer a algo». 

 

Cuando integras esto, tu vida cambia para siempre. 

 

Ahora te diré quién soy.

 

Soy Jon Echaide un ex futbolista sin pelotas. 

Es lo primero que quiero que sepas de mí. 

Te voy a contar algunas cosas de las que no tienes ni idea (algunas serán ridículas, ya sabes qué pasa cuando juntas bilis con fracaso). 

 

Antes, estate atento a esto. Fíjate.

Podría enseñarte… 

 

COMO GANE +1.000.000 € (eso sí, brutos) ANTES DE LOS 26 AÑOS 

 

Pero…

Esto está muy trillado. 

Es real (en mi caso, claro) pero no deja de estar más sobado que la masa de un panadero. 

Encima no es importante para ti. No te ayudara a COMO ganarlos tú. 

Así que olvídate. 

Esto, no es importante pero si gracioso.

Tengo un carácter explosivo. 

Me enfado con mucha facilidad.

Tanto que una vez casi le parto la pierna a Cristiano Ronaldo. 

Ésta es una historia que te interesa ya seas hombre, mujer, pez, neutro o todas juntas (te la contaré algún día, pero por ahora sigue leyendo).

 

 

Se me acabo el fútbol. 

15 años de futbolista profesional y a pesar de ello sigo ganando muchos billetes. 

¿Porque el dueño de mi ex/club tuvo un lío con mi madre y piensa que soy su hijo bastardo?

No. 

¿Porque he pedido a mi “Guía Zen” que llene mis bolsillos de billetes mientras prendo incienso?

No.

Te diré el motivo por el que NO estoy aquí; 

No soy un hombre hecho a sí mismo. 

No cambio vidas (tienen que venir cambiadas de casa).

No tengo un equipo multidisciplinar. 

– No fingiré ser tu amigo imaginario para que me compres. 

No me gusta la gente con piel fina. 

No me gusta agradar a todo el mundo. 

No me gustan la gente que llora, critica y enjuicia. 

No soy J. k. Rowling ni estoy aquí para ayudarte a escribir cosas como Harry Potter. 

El motivo por el que estoy aquí ya te lo he dicho más arriba. No pienso repetirlo. 

Filosofo de muchas cosas. 

Y escribo. 

Casi siempre sobre Mentalidad. Si, ya sabes, eso de no tener que lamer el culo a nadie, ni depender de los demás para que te vaya bien. 

Vivir es vender. Vender es vivir. 

Y las dos dependen de la Mentalidad

Avisado quedas; 

TU MENTALIDAD ES PATÉTICA. APESTA.

 

Esto es para ti si…

 

Estas tocando más palos que vaginas Nacho Vidal (Ya sabes, webinars, podcast, cursos, videos en youtube…). 

Tienes más ventanas abiertas en el ordenador que el castillo de Drácula ventilando. 

Llevas una paliza encima de SEO, SEM y embudos de ventas que quedaste paralizado y sepultado. 

Tu marca personal tiene menos repercusión que la corbata de Pedro Sanchez por el ahorro energético. 

El cerebro te manda a la lona cada 2×3 y te pasas todo el día procrastinando. 

Gastas más tiempo y atención a la creación de contenido que aprender sobre mentalidad y venta.

APESTAS DE VERDAD. 

DE VERDAD QUE APESTAS.

Eso sí. 

Tengo algo valioso, una cosa que te interesa. Y mucho. 

Vomita tu email en la cajetilla de abajo y la maquinaria se pondrá en marcha. 

Estate atento y escucha, que esto es importante. 

Primero;

Cuestiona todo. 

No te creas nada de lo que te digo, nada, coge todo con pinzas (los palitos del sushi también valen). 

Es el mejor consejo que te puedo dar por ahora. 

Guárdalo. 

Segundo;

Te diré que mentimos continuamente. A veces a los demás, y casi siempre a nosotros mismos.

Apúntalo.

Tercero;

No espero que lo disfrutes, ni que te guste demasiado. Me da un poco igual todo eso, está bien, pero no es importante. Lo único que espero es que te resulte rentable, perdón, absurdo y rentable.

Absurdamente rentable.

Eso sí, te atizaré el cerebro sin conocimiento hasta que me acuses de maltrato.

Y, lo cuarto;

Esta web es fea de cojones. Te recomiendo que no mires más.

Apesta.

No vas a encontrar nada épico por aquí. Avisado quedas.

Solo tiene una función, una muy clara; que me des tu maldito e-mail ya, fulano sin agallas.

Si lo haces, el boletín perverso se pondrá en marcha y recibirás un email semanal sobre mentalidad y marca personal.

Hablo de muchas cosas.

Pero casi todas poco importantes.

Menos una.

Esta es vital.

Simple y vital.

Fundamental, simple y vital.

Que hacer para no depender de nadie.

 

Ya sabes… 

Ni;

media naranja, papa estado, mama empresa, compañero de curro, jefe ruin (o mezquino), buen amigo, mal amigo, amigo, cliente, novia, amante, novio, familia, cura, párroco, obispo.

Sí, acertaste.

Gente que te ha convertido en un tullido mental. 

Salir de este círculo vicioso (carrera de la rata, dicen los que saben) solo se consigue de una forma. 

Mentalidad. F#king mentalidad. 

No motivación. 

Motivación no. 

¿Quieres conseguir una mentalidad de hierro sin moverte del sofá? 

Naaaaa!!!

Esto es basura.

Esta es la típica frase que te pondría el gurú fantoche con problemas de testosterona que tiene a un eunuco como compañero de piso.

Yo no te voy a engañar.

Aunque duela. Y va a doler.

Te contaré una historia…. 

Charla motivacional de esas famosas que hacen los americanos, ya sabes; muchos abrazos, muchos bailes, mucho show, mucho confeti.

Fin de semana completito.

Llega el domingo, sales del evento motivado como un pitufo maquinero, con 5.000 euros menos. Pero no hay quien te pare.

De camino a casa piensas “5 negocios nuevos que vas a montar, un software que venderás por 1.000 millones de euros (lo haces unicornio) y un puticlub”.

Bien.

Llegas a casa, esa noche no duermes una mierda (el cerebro te va a mil, te va a explotar).

Te levantas la mañana siguiente con ojeras, más sueño que un perezoso con anemia, mal humor y 5000€ en la cuenta corriente.

Eso no lo levanta ni Jesucristo Garcia.

Y ahí, justo ahí…

… se acabó tu motivación. 

¿Y ahora qué? 

Esto te obligará a pensar diferente. Yo te ayudaré a eso.

No te voy a cambiar la vida. Ni quiero. Para esos ya están los de “ingresos pasivos”, “libertad financiera” y “clubs de las 5:00 de la mañana”.

Yo solo pondré el interruptor cerquita, para que alargando el brazo atines a la primera. Que alcances fácil, vamos.

Me chifla ganar dinero, exponerme y polarizar (hay que estar preparado para la horda de haters).

Siempre he tenido un sueño, tener la oportunidad de cada día (todos los de mi existencia) tener una bandeja de arándanos en la nevera. 

Si, lo sé, un poco friki. 

Pero es así.

Un sueño caro.

Y las cuentas son claras.

Recibirás un email semanal sobre mentalidad y marca personal aderezado con mis historias personales.

Si eres un carachocho que lo único que sale por tu boca son erupciones de ruidos vaginales…

…no te suscribas.

Si quieres empezar el juego para adultos (+18). 

Una cosa más y ya te puedes largar. 

Cuando los negocios no funcionan los más creativos recurren a técnicas de venta vanguardistas. 

Yo no. 

Algunos, ya sabes, hacen cosas como; 

Grabar su reacción tragando un puñado de colacao.

Se tiran hielo por encima mientras bailan “El despacito” en Tik Tok.

Lamen con vicio demoniaco inodoros públicos.

Si estás buscando esto; yo no soy tu hombre.

Aquí tratamos cosas serias. Cosas de verdad.

Cosas que funcionan.

Funcionaban con el Homo Erectus, en la antigua Grecia, en la caverna de platón, funcionan ahora y funcionarán en el multiverso cibernético.

Si estás aquí, sabes de lo que hablo.

Podrás vender un satisfyer usado, descargado y sin descuento.

Tranquilo no habrá lanzamiento a lo Roberto Gamboa y sus trafikers; “Vive en la playa libre financieramente, sacándote arena del ojete, aunque no sepas hacer otra cosa más que rascarte los cojones”.

No, esto no funciona así.

Escribo como terapia.

Vomitar mi oscuridad es terapia.

Quería que lo supieras.

Si te gusta ganar dinero gracias a la mentalidad, lo importante está dentro.